Este curso entrega herramientas conceptuales y prácticas para fortalecer la salud mental en contextos educativos, abordando tanto su prevención como su promoción activa. A través del análisis de factores de riesgo, estrategias protectoras y enfoques innovadores como la inteligencia emocional y la neurociencia, los participantes desarrollarán competencias clave para fomentar ambientes saludables, resilientes y emocionalmente seguros dentro de comunidades educativas.