Este curso entrega herramientas teóricas y prácticas para abordar los desafíos actuales de la convivencia y el clima escolar, desde un enfoque formativo, ético y contextualizado. Se orienta a fortalecer las competencias del equipo docente y asistente de la educación en el manejo de desregulaciones conductuales, la prevención de conflictos y la promoción de entornos seguros, empáticos y respetuosos. A partir del análisis de situaciones reales y técnicas de intervención, se busca construir comunidades educativas más cohesionadas y emocionalmente sostenibles.